blog 670x446 - Hidratación cutánea

Dra. Carmen Amada Pinzón

Reconocemos que la piel es el órgano más extenso del cuerpo, el cual nos protege y aísla del medio exterior. Su capacidad de responder a diferentes estímulos táctiles y de temperatura nos permite funcionar diariamente. La hidratación es un factor que debemos cuidar para la integridad de la piel y que ella pueda cumplir a cabalidad con sus funciones.

La dermis, que es la otra capa de la piel de más o menos 4mm, aporta agua a la epidermis tratando de compensar ese desequilibrio serio observado en la deshidratación. Células como los fibroblastos, encargados de producir colágeno, están abundantes en la dermis. El colágeno es la proteína encargada de dar soporte a la piel junto con las fibras de elastina que confiere elasticidad a la piel. Después de los 25 años de edad, se suspende la producción de colágeno y el mismo se deteriora un porciento por año de vida, lo cual nos conduce a tener menos agua en la piel, lo cual conlleva a la aparición de las arrugas.

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¿Cómo detectamos una piel seca o deshidratada?

Si observa bien ella se vuelve tirante, tensa o rígida, opaca y sin brillo. En algunas ocasiones produce prurito y descamación. Lo que ocurre es un desequilibrio entre la cantidad de agua, ceramidas (lípidos) y otros componentes que la afectan estructuralmente.

El tratamiento recomendado de primera línea es tomar abundante agua y tener una dieta rica en frutas y vegetales, los cuales aportan vitaminas. Escoger cremas hidratantes (dermocosméticas) de probada eficiencia resolverá esta condición, sobre todo aquellas ricas en ceramidas, urea, ácido hialurónico y factores naturales de hidratación y ácido láctico; estas, además de aportar la hidratación deseada, retienen agua en los niveles superiores de la piel.

Recomiendo también utilizar cremas hidratantes de rápida absorción, textura suave y que no manchen su ropa. Deben aplicarse mínimo dos veces al día con la piel húmeda recién salida del baño, de preferencia. Evitar jabones agresivos, baños largos y con agua caliente. Utilizar ropa fresca y natural como algodón, seda e hilo.

Si le dedica cuidados sanos tendrá una piel sana que hable por usted.